Este fin de semana, la Asociación Urgencias Pediátricas Bidasoa, acompañada por la plataforma Osasun Bidasoa y Familias por la Salud Mental, organizó una de las movilizaciones más numerosas en la comarca durante el mes de marzo. La concentración tuvo lugar frente al hospital Bidasoa y exigió «la restitución de un servicio que atendía entre 25 y 30 avisos diarios» antes de su cierre, que ocurrió hace casi un año por parte del Departamento de Salud.
Este servicio era fundamental para una población de más de 20.000 menores en la zona. Durante 36 años, las urgencias pediátricas del hospital comarcal ofrecieron atención ininterrumpida, lo que hacía que su cierre actual supusiera un gran problema. La ausencia de este recurso «obliga a los padres a desplazarse hasta el Hospital Donostia», un trayecto que, en situaciones de emergencia médica, puede generar «incertidumbre y riesgos añadidos», tal como denuncia la asociación.
Durante la manifestación del sábado por la tarde, se unieron familias, profesionales del sector sanitario y vecinos de localidades como Irun, Hondarribia, Hendaya y Bortziriak. Los organizadores reiteraron que su lucha no se detendrá hasta lograr un compromiso institucional que garantice «una atención sanitaria digna y cercana en la comarca». Este reclamo será elevado al Parlamento Vasco el próximo mes, algo que se recordó en el transcurso de la concentración.
Demandas en el ámbito de la atención primaria
Además de la reapertura de las urgencias pediátricas, la Asociación Urgencias Pediátricas Bidasoa ha señalado otras deficiencias en el sistema sanitario que agravan la situación en la comarca. En particular, se denuncia que «la cobertura de plazas de pediatría en atención primaria es insuficiente». A menudo, las jornadas contabilizadas por Osakidetza incluyen excedencias, bajas no cubiertas o contratos a tiempo parcial, lo que provoca largas esperas para obtener citas en los centros de salud.
Esta realidad, según los convocantes, conduce a que los pacientes sean derivados a un PAC, que no cuenta con especialistas en pediatría, sino con personal de medicina general. Además, la asociación critica la falta de equidad en la atención sanitaria, señalando que comarcas como el Goierri o el Alto Deba, a pesar de tener una menor población, mantienen activos sus servicios de urgencias pediátricas.
La movilización del sábado representa un claro ejemplo del compromiso comunitario por la salud infantil en la comarca del Bidasoa. La asociación y sus simpatizantes hacen un llamado a las instituciones competentes para que tomen en cuenta sus demandas y actúen en consecuencia. La recuperación del servicio de urgencias pediátricas no solo es un asunto de infraestructura sanitaria, sino también una cuestión de derechos fundamentales para la población más joven de la zona.































































































