Un grave incidente tuvo lugar en el encuentro de fútbol entre el Hernani y el Landetxa, que se disputó este sábado por la tarde en el campo de Zubipe. Durante el partido, el árbitro, que era menor de edad, se sintió amenazado por varios jugadores del equipo local, lo que le llevó a pedir la intervención de la Ertzaintza para garantizar su seguridad. Testigos presenciales relatan que la situación se tornó violenta cuando algunos integrantes del Landetxa se dirigieron hacia el colegiado de manera agresiva.
Este episodio de violencia en los campos de fútbol ha generado una fuerte preocupación. La Federación Guipuzcoana de Fútbol (FGF) ha comenzado a recopilar información sobre lo ocurrido y ha mantenido conversaciones con los clubes involucrados, así como con el árbitro y los testigos. Manu Díaz, presidente de la FGF, ha afirmado que se actuará con «el mismo rigor» que en ocasiones anteriores frente a conductas antideportivas. «Tras el correspondiente expediente, se sancionará con el máximo rigor y seriedad», declaró a un medio regional.
El incidente se produjo al término del partido, que comenzó a las 19:30 horas. A medida que avanzaba el encuentro, el ambiente se volvió tenso. Ante el riesgo a su integridad, el colegiado decidió abandonar el terreno de juego y refugiarse en su vestuario. Desde allí, tuvo que contactar con la Ertzaintza debido a la hostilidad de algunos jugadores que intentaron abrir la puerta del vestuario, golpeándola y profiriendo amenazas.
El restablecimiento del orden no llegó hasta la llegada de la patrulla policial, que permitió a los árbitros abandonar el campo y regresar a sus domicilios. La gravedad de lo sucedido ha llevado al Comité de Competición a evaluar el acta arbitral con el fin de establecer las sanciones pertinentes, que podrían ser severas dado el contexto violento que se vivió.
La FGF ha manifestado que no escatimará esfuerzos en la imposición de castigos a los responsables de este tipo de comportamientos, asegurando que la seriedad del caso será tenida en cuenta. En este sentido, Díaz también se pronunció sobre un episodio similar que tuvo lugar en Bizkaia, apoyando la decisión de los árbitros de esa provincia de negarse a pitar a ciertos equipos involucrados en incidentes de agresión. «Mi respeto por esta decisión a los árbitros de Bizkaia, mi solidaridad con ellos», afirmó.
El presidente de la FGF destacó la importancia de esta medida como un paso decisivo hacia la erradicación de la violencia en el fútbol. «Si esto sucede, las sanciones y el rechazo, tanto social como federativo, van a ser de tal calado que vamos a impedir que estén en los campos de fútbol», concluyó. Este incidente resalta la necesidad de mejorar la seguridad y el respeto en los eventos deportivos, un tema que sigue siendo objeto de debate y preocupación en la comunidad futbolística.































































































