Mikel Oyarzabal ha compartido su perspectiva sobre la situación actual del equipo, reconociendo que la Liga de Campeones es un objetivo que ansían alcanzar, aunque enfatiza la necesidad de avanzar con cautela. «Está ahí y no está lejos, y a todos nos gustaría alcanzar eso, pero tenemos que ir poco a poco», declaró el jugador.
El extremo realista considera que, a pesar de la reciente derrota ante el Villarreal, el equipo ha mostrado un progreso notable. «Obviamente, el otro día no fue nuestro mejor día, pero creo que el equipo ha dado un cambio. Ha ido a más, todo está mejor y estamos con ganas de seguir en esa dinámica», indicó.
Sobre los altibajos sufridos al inicio de la temporada, Oyarzabal admitió que costó encontrar la continuidad necesaria para asegurar buenos resultados. Sin embargo, destacó que la llegada del nuevo entrenador, Rino Matarazzo, ha marcado un punto de inflexión: «Desde que ha llegado, nos ha cambiado todo: resultados, sensaciones… estamos contentos por haberle podido dar la vuelta a la situación».
La confianza dentro del vestuario se ha incrementado, lo que, según el jugador, está íntimamente relacionado con el rendimiento del equipo. «Cuando te encuentras mejor, cuando tienes más confianza, es más fácil que ganes y que te salgan bien las cosas», comentó, subrayando la importancia de la mentalidad positiva.
La capacidad del equipo para adaptarse a diferentes estilos de juego también fue mencionada por Oyarzabal. «Es importante aprovechar las características de la gente nueva que venga, y con lo bueno que ya teníamos, hacer un buen mix», explicó, aludiendo a la versatilidad del equipo.
En cuanto a la reciente decisión de destituir a Sergio Francisco, Oyarzabal reflexionó sobre la responsabilidad del grupo en el desempeño del equipo, reconociendo que resulta más sencillo cambiar de entrenador que de varios jugadores. «Éramos responsables y teníamos mucho que ver con cómo estaban yendo las cosas», añadió.
El nuevo entrenador también ha logrado establecer una relación cercana con los jugadores. «Es un compañero más dentro de Zubieta. Su naturalidad y su forma de hacer las cosas más allá del fútbol han caído de pie en la Real y en Donostia», manifestó Oyarzabal.
Respecto a la preparación para los partidos, el jugador afirmó que la metodología de trabajo de Matarazzo está dando frutos. «Lo que se hace durante la semana sirve para el fin de semana. Que todo el mundo tenga claro lo que tiene que hacer en el partido es fundamental», dijo, destacando la importancia de la planificación.
Oyarzabal también recordó la sensación de jugar en la Liga de Campeones. «No se me va a olvidar nunca el primer partido en casa contra el Inter. La sensación general de una competición así es única», expresó, resaltando la importancia de representar al club en la máxima categoría europea.
Con la mirada puesta también en otras competiciones, Oyarzabal comentó sobre la posibilidad de que la Europa League y la Conference League sean objetivos alcanzables. «Creo que en este tipo de competiciones siempre tienes un punto de suerte en los sorteos», reflexionó, aludiendo a cómo las circunstancias pueden cambiar en el transcurso de una temporada.
Finalmente, el futbolista se mostró optimista sobre el futuro del equipo, afirmando que todos están deseosos de continuar la racha positiva. «La Champions está ahí y a todos nos gustaría alcanzarla, pero creo que tenemos que ir poco a poco, pensando en cada rival, en cada fin de semana», concluyó, dejando claro que hay un camino por recorrer antes de soñar con los grandes objetivos.































































































