El Gobierno Vasco ha establecido un nuevo acuerdo con el Ayuntamiento de Donostia para abordar la crisis de vivienda en la capital guipuzcoana. La consejera María Ubarretxena ha destacado que los fondos destinados a la construcción de viviendas deben ser utilizados exclusivamente para tal fin, en lugar de invertir en la compra de terrenos, especialmente si estos son de titularidad pública. Esta iniciativa tiene como objetivo garantizar que la ciudadanía cuente con más opciones de vivienda asequible, independientemente de si la promoción es gestionada por el Gobierno o el Ayuntamiento.
En una reunión reciente, Jon Insausti, el nuevo alcalde de Donostia, y Ubarretxena reafirmaron su compromiso de colaborar en el desarrollo de proyectos urbanísticos, como el de Auditz Akular, que busca mejorar la oferta de pisos en zonas clave de la ciudad. Este encuentro también refleja un esfuerzo por recuperar el entendimiento que existía entre las administraciones antes de la llegada de Insausti.
El plan para construir hasta 3.000 pisos entre Altza y Pasai Antxo se basa en una «cooperación leal» entre las dos instituciones, donde se contempla la posibilidad de que el Ayuntamiento ceda terrenos para facilitar la construcción. En este contexto, el departamento de Vivienda dispone de terrenos en Antondegi, con una superficie de 286.850 metros cuadrados, que podrían albergar hasta 1.110 viviendas protegidas. Ubarretxena ha mencionado que, independientemente del modelo de colaboración que se adopte, el Gobierno Vasco necesita una cantidad significativa de terreno para poder avanzar en estos proyectos.
La situación de la vivienda en Donostia ha sido complicada en los últimos años, con el Gobierno Vasco sin promover vivienda en la capital guipuzcoana desde hace más de diez años. La última vez que se llevó a cabo una promoción de vivienda pública fue en 2013, con la finalización de 70 viviendas sociales en Morlans. Sin embargo, a comienzos de este año, la ciudad propuso al Gobierno un total de doce solares que podrían albergar hasta 8.400 pisos, un avance significativo tras años de desacuerdos.
Entre los terrenos ofrecidos se incluyen pequeñas parcelas, como una en la calle Rodil, donde se planea la construcción de 47 pisos, de los cuales 9 serían de vivienda pública. Además, se contemplan grandes superficies como Auditz Akular y los antiguos Cuarteles de Loiola, que podrían ser clave para aliviar la presión sobre el mercado de la vivienda en la ciudad.
El acuerdo también incluye la estrategia para desarrollar dos solares adicionales en Riberas de Loiola y Morlans, donde se proyectan alrededor de 250 apartamentos destinados a jóvenes y mayores. La colaboración entre el Ayuntamiento y el Gobierno Vasco se enmarca en la declaración de Donostia como una zona tensionada, lo que resalta la urgencia de abordar la escasez de vivienda en esta área.
El compromiso entre ambas entidades parece ser un paso positivo hacia la resolución de una problemática que afecta a muchos ciudadanos guipuzcoanos. La consejera ha enfatizado que la colaboración es fundamental para garantizar la construcción de viviendas que respondan a las necesidades de la población. Con estas iniciativas, se espera avanzar en la creación de un entorno más habitacional y accesible en Donostia, lo que podría tener un impacto significativo en la calidad de vida de sus habitantes.































































































