La exposición titulada ‘Para contar mi historia’ ha sido inaugurada en la casa de cultura Okendo de Donostia, donde se podrá visitar hasta el 6 de junio. Esta muestra, que ha recorrido diversas ciudades de España, busca ofrecer una nueva perspectiva sobre Palestina, alejándose de la habitual narrativa centrada en el sufrimiento y la violencia. En lugar de enfocarse en los aspectos más trágicos, la exposición pretende resaltar la vida cotidiana de la población palestina.
Comisariada por el cineasta y escritor Pablo Llorca, la exposición se basa en un poema del autor palestino Refaat Alareer. Llorca, que también es profesor en la Universidad de Salamanca, se inspiró en el trabajo del fotógrafo sudafricano David Goldblatt para crear una muestra que documente la vida cotidiana desde una perspectiva menos conocida. La selección de imágenes, en su mayoría donadas por familias palestinas al Archivo Digital del Museo Palestino (PMDA), abarca desde antes de 1900 hasta la actualidad.
La exposición en Donostia se considera la más completa de todas las que se han realizado hasta la fecha. A diferencia de otras muestras, ‘Para contar mi historia’ no se centra en fotografías icónicas, sino que presenta un archivo doméstico de imágenes que reflejan la vida de personas anónimas en Palestina, mostrando momentos de alegría y normalidad. Las imágenes, muchas de ellas no profesionales, están organizadas de manera semicronológica, abarcando más de siete décadas de historia, desde la Nakba en 1948 hasta 2021.
Pablo Llorca ha indicado que la exposición busca desafiar la narrativa del dolor y el sufrimiento que suele dominar la representación de Palestina. “No se niega la violencia, pero se busca introducir otras dimensiones en la historia”, explicó. Las fotografías seleccionadas muestran celebraciones, retratos familiares y escenas cotidianas que quedan fuera del encuadre habitual centrado en la guerra. Este enfoque permite apreciar cómo ha cambiado la sociedad palestina a lo largo de los años.
A través de sus imágenes, la exposición evidenciará cómo la comunidad palestina de mediados del siglo XX era similar a otras del Mediterráneo, con una notable diversidad religiosa y cultural. Sin embargo, con el tiempo, ha habido un deslizamiento hacia una realidad más religiosa y menos laica. Llorca ha hecho hincapié en que el acceso a cámaras y teléfonos móviles ha permitido un mayor registro de la vida cotidiana a partir de los años 70.
La muestra también está acompañada de una serie de actividades que se llevarán a cabo hasta finales de mayo. Entre ellas destacan visitas guiadas y presentaciones de libros. El 20 de abril se presentará un libro que ahonda en la vida cotidiana de los palestinos, seguido de una charla titulada «Palestina, la tierra estrecha», que contará con la participación de Beatriz Lecumberri.
Otra actividad significativa tendrá lugar el 28 de mayo, cuando la corresponsal en zonas de conflicto, Teresa Aranguren, presentará el libro «Palestina, la existencia negada». Este libro abordará cómo la cuestión palestina ha conducido a graves violaciones de derechos humanos. Finalmente, el 29 de mayo, el grupo musical Gaza Sol Band ofrecerá un concierto en el salón de actos de Okendo, también con entrada libre.
Para participar en las visitas guiadas, es necesario realizar una inscripción previa a través del correo electrónico [email protected]. La exposición y las actividades complementarias representan una oportunidad única para reflexionar sobre la vida en Palestina desde un enfoque diferente, invitando a los visitantes a explorar una narrativa que va más allá del sufrimiento y la guerra.































































































