El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha delineado un enfoque basado en nuevos traspasos y la ampliación de competencias para garantizar el respaldo de sus aliados en el Parlamento. Este acuerdo se enmarca en el apoyo del PNV a la investidura de Sánchez en 2023, que demandó la finalización del traspaso de competencias en un periodo de dos años.
En la tercera reunión bilateral entre el lehendakari, Imanol Pradales, y el presidente del Gobierno, se lograron importantes concesiones en el área de seguridad. Entre estas se incluye el fortalecimiento del régimen sancionador relacionado con el porte de armas blancas, modificaciones en la normativa sobre la reincidencia delictiva, y un acuerdo para que la Ertzaintza tenga un papel operativo en cuestiones de extranjería, así como acceso a bases de datos europeas en la lucha contra el crimen organizado.
Además, una de las reivindicaciones más destacadas del lehendakari se refiere a la gestión aeroportuaria. Pradales destacó que «hasta hoy Euskadi no tenía ni voz ni voto en materia aeroportuaria. Con este acuerdo, Euskadi podrá empezar a participar en la toma de decisiones que afectan a los aeropuertos vascos,» lo que marca un avance significativo en la gestión de infraestructuras clave para la comunidad.
Las discusiones también abordaron temas financieros, resultando en acuerdos con el ICO que buscan mejorar el sistema de financiación para las pymes. Además, se decidió transferir a la Comunidad Autónoma del País Vasco la gestión de subvenciones para la contratación de seguros agrarios, así como competencias en inspección pesquera, seguridad privada y tráfico, junto con el control de centros de reconocimiento médico y reeducación vial.
Pradales subrayó la importancia de que Euskadi obtenga el estatus de frontera norte, aunque este objetivo aún no se ha concretado. En el ámbito económico, en respuesta a las repercusiones de la guerra en Irán, el lehendakari propuso hacer estructurales las medidas vinculadas a los costes energéticos, las cuales son fundamentales para la competitividad de la industria vasca. También instó a reducir el IVA en productos esenciales como la carne y el pescado del 10% al 4%.
En el contexto sanitario, el Gobierno Vasco ha pedido a la ministra de Sanidad, Mónica García, que resuelva el conflicto laboral y aborde la escasez de médicos que afecta a diversos puntos del país. La situación se ha vuelto crítica con las huelgas médicas que se han incrementado en los últimos tiempos.
Uno de los interlocutores clave en las negociaciones ha sido el actual ministro de Hacienda, Arcadi España, quien ha mantenido contacto con el Gobierno Vasco en su anterior cargo como Secretario de Estado de Política Territorial. Pradales ha indicado que en julio se prevé una nueva reunión para continuar avanzando en estos temas. El ministro Ángel Víctor Torres justificó los recientes traspasos, afirmando que «hay quienes critican que haya más traspasos con unas comunidades que con otras, pero es que muchos de los acuerdos del día de hoy lo lleva pidiendo el País Vasco desde hace muchísimos años».
Este marco de colaboración y diálogo entre el Gobierno Vasco y el Ejecutivo central es crucial para definir el futuro de Euskadi y su capacidad de autogestión. A medida que se vayan concretando estos acuerdos, será vital seguir de cerca cómo estos cambios impactan en la economía y la sociedad vasca, así como en las relaciones intergubernamentales.































































































