El amistoso entre la selección española y Serbia, celebrado en el Estadio de la Cerámica, resultó en un contundente 3-0 a favor del equipo local. Mikel Oyarzabal destacó en la primera mitad al anotar dos goles que dejaron clara la superioridad española. Justo después de su primer gol, el extremo Víctor Muñoz se unió a la fiesta del gol, marcando un tanto apenas nueve minutos después de su debut con la selección absoluta.
El director técnico, Luis de la Fuente, aprovechó la segunda parte del encuentro para realizar múltiples cambios en su alineación. Con un total de siete sustituciones, se buscó probar diferentes opciones de cara a la próxima cita mundialista. Entre los jugadores que debutaron en este partido se encontraban un delantero de Osasuna y el central alicantino Cristhian Mosquera, lo que refleja la intención del seleccionador de dar oportunidades a nuevos talentos.
A pesar de la mejora en el juego por parte de los balcánicos, España mantuvo su portería a cero. La selección dirigida por Veljko Paunovic tuvo una oportunidad clara de gol con un tiro de Kostic, pero fue fácilmente detenido por el portero Unai Simón. Además, Serbia logró marcar, pero el tanto de Birmancevic fue anulado por una falta previa sobre Cucurella, lo que evidenció la solidez defensiva del equipo español.
Este encuentro no solo sirvió para que los jugadores nuevos se familiarizaran con el equipo, sino también para afianzar la cohesión del grupo. La victoria ante Serbia es un impulso moral para España, que se prepara para sus próximos desafíos en el fútbol internacional. La actuación de Oyarzabal y Muñoz ha dejado una impresión positiva, y muchos esperan que continúen en esta línea de rendimiento.































































































