El Pleno del Ayuntamiento de Donostia aprobó el pasado jueves una modificación inicial de la Ordenanza de Uso y Aprovechamiento de las Playas, con el objetivo de prohibir fumar y el uso de altavoces en las playas de la ciudad. Esta medida recibió el respaldo unánime de todos los grupos municipales, lo que permitió evitar el trámite de comisión y avanzar hacia una posible entrada en vigor el 1 de junio.
El concejal de Medio Ambiente, Iñigo García, argumentó que las nuevas normas son «sensatas» y “alineadas con una creciente demanda de la ciudadanía”. La decisión de prohibir fumar se fundamenta en criterios de salud pública y sostenibilidad, así como en la convivencia pacífica en espacios compartidos. García subrayó que durante cada temporada se recogen «miles de colillas», que constituyen uno de los residuos más contaminantes y difíciles de gestionar, advirtiendo que muchas de ellas terminan en el mar, lo que genera un impacto ambiental considerable.
La salud es uno de los pilares de esta nueva normativa. Según García, «hablamos de espacios compartidos por familias, niñas y niños, personas mayores… Por eso, avanzar hacia playas libres de humo es avanzar hacia espacios más saludables y respetuosos con todas las personas». En este sentido, Donostia, comprometida con la salud y el medio ambiente, se suma a la tendencia que ya han adoptado otras ciudades.
Las infracciones relacionadas con fumar y el uso de altavoces serán consideradas leves. Aunque aún no se ha definido el régimen sancionador, se contempla la posibilidad de multas de hasta 750 euros. En la actual ordenanza se estipulan sanciones de entre 50 y 200 euros, pero estas deberán ajustarse a la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local, que permite sanciones superiores. La Secretaría General de Ijentea se encargará de desarrollar y analizar este régimen antes de la aprobación definitiva de la norma.
Además de la prohibición de fumar, la normativa también limita el uso de dispositivos sonoros en las playas. García hizo hincapié en que los arenales deben ser «espacios de descanso y tranquilidad» y que el aumento de ruidos ha generado «numerosas quejas» en los últimos años. La finalidad de esta medida no es restringir el disfrute de estos espacios, sino asegurar que el bienestar de los usuarios sea compatible con el descanso de los demás.
En cuanto al uso de auriculares, se establecerá como obligatorio, mientras que la entrada de perros durante la temporada estival, una propuesta del consistorio, no ha sido incluida en la normativa. Esta decisión se basó en más de un centenar de alegaciones en contra que se recibieron.
Una vez aprobada esta modificación inicial, la ordenanza pasará a un periodo de exposición pública, donde los ciudadanos, asociaciones y grupos políticos podrán presentar alegaciones y correcciones. Todas estas propuestas serán analizadas antes de una decisión final, que se espera sea ratificada en el Pleno de mayo.






























































































