La vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco, Ibone Bengoetxea, ha solicitado recientemente un «cambio de visión» al Gobierno central en relación con el posible traslado del famoso cuadro ‘Guernica’ de Pablo Picasso a Euskadi. En una entrevista realizada por ETB1 y recogida por Europa Press, la consejera enfatizó la importancia de colaborar para «estudiar técnicamente» las opciones que permitirían que esta obra maestra regrese a su tierra natal.
Bengoetxea ha criticado la respuesta del Museo Reina Sofía, que desaconsejó el traslado del cuadro alegando riesgos significativos. Considera que esta negativa no aborda las preocupaciones del Gobierno Vasco, que busca explorar posibilidades para la reubicación de la pintura. «Nuestra petición ha sido totalmente diferente», subrayó, destacando que no se limita a las condiciones actuales del cuadro, sino que busca una colaboración para entender qué sería necesario para su traslado.
La consejera ha propuesto varias medidas al Gobierno central, incluyendo la formación de un grupo de trabajo conjunto. Esta iniciativa no solo busca reflexionar sobre el avance tecnológico en el ámbito del arte, sino también asumir el coste de las medidas requeridas para llevar a cabo la operación. «Si se cumplieran las condiciones y fuera posible, un traslado temporal podría ser una opción a considerar», agregó.
En relación con el informe del Museo Reina Sofía, Bengoetxea sugirió que las razones para rechazar el traslado son más políticas que técnicas. «El cuadro es la esencia del museo; su ausencia afectaría a su identidad», indicó, lo que ella considera un argumento que no se basa en el estado físico de la obra, sino en una cuestión de identidad institucional. Por eso, sostiene que la respuesta debe ser revisada desde una perspectiva más amplia y colaborativa.
Una solicitud de valentía y responsabilidad
La vicelehendakari sostiene que, dado que la negativa no responde a argumentos técnicos, se está ante una «decisión política». Por esto, ha instado al Gobierno de España a adoptar medidas extraordinarias, argumentando que este año es significativo, conmemorando los 90 años del primer Gobierno Vasco y del bombardeo de Gernika. «Estos eventos justifican una respuesta valiente y responsable en colaboración», afirmó Bengoetxea.
La consejera también se mostró optimista respecto a la viabilidad de su propuesta y espera una respuesta del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, a quien envió una carta el pasado jueves. «Hemos planteado una colaboración concreta, y si se niegan, no podrán escudarse en problemas técnicos», concluyó, reafirmando su compromiso con la causa y la importancia del ‘Guernica’ para el pueblo vasco.
La posible reubicación de esta obra emblemática no solo tiene implicaciones culturales, sino que también podría ser un punto de inflexión en la relación entre el Gobierno Vasco y el central. La respuesta del Ejecutivo español en este asunto podría marcar un cambio en la forma en que se relacionan ambas administraciones, especialmente en temas de identidad cultural y patrimonio artístico. La atención que recibe el ‘Guernica’ en este contexto no es solo un asunto de arte, sino también un símbolo de la memoria histórica del pueblo vasco.






























































































