Tolosa se encuentra de luto tras la pérdida de Iñaki Letamendia Loinaz, quien falleció a los 73 años. Letamendia fue un personaje clave en la promoción del txistu en Euskal Herria. Nació en Ormaiztegi en 1953 y desde su infancia mostró un profundo interés por la música, trasladándose posteriormente a Tolosa, donde dedicó su vida a la música tradicional vasca.
Su vínculo con la banda municipal comenzó a una edad temprana. Con solo 16 años, se unió a la agrupación y, tras la reorganización del grupo, se convirtió en el primer txistulari. Desde ese momento, su carrera estuvo inextricablemente ligada a la banda de Tolosa, donde desempeñó funciones como txistulari, profesor y director durante varias décadas. Su pasión por la enseñanza le permitió formar a numerosos músicos, asegurando la continuidad de esta rica tradición.
Más allá de su labor en Tolosa, Letamendia se convirtió en un referente en toda la comunidad vasca. Su participación en diversos eventos y colaboraciones en Euskal Herria le valió reconocimiento, incluyendo una medalla de plata otorgada por la asociación de txistularis, en agradecimiento a su dedicación al instrumento. Su compromiso con la cultura vasca hizo que fuera muy respetado entre sus colegas.
Uno de los momentos más destacados de su trayectoria fue su relación con los sanfermines en Pamplona. Durante casi 50 años, Letamendia participó en estos festejos, comenzando a los 16 años, y siempre estuvo presente en los actos tradicionales junto a su banda. Este vínculo fue reconocido por el Ayuntamiento de Pamplona, que le rindió un homenaje emotivo, simbolizando la conexión entre ambas ciudades y su dedicación inquebrantable a la música.
La muerte de Iñaki Letamendia deja un vacío significativo en Tolosa y en el universo del txistu. Aparte de su influencia musical, quienes tuvieron la suerte de conocerlo destacan su compromiso y cercanía, así como el impacto perdurable que tuvo tanto en sus alumnos como en la cultura popular del País Vasco. El alcalde de Tolosa, Andu Martínez de Rituerto, expresó su pesar en redes sociales, recordando su legado y el cariño que generó en la comunidad.































































































