Este sábado, el rugby se convierte en el protagonista de la agenda deportiva en Donostia con el encuentro entre el Aviron Bayonnais y La Rochelle. Este evento, que promete reunir a más de 35.000 aficionados, no solo destacará el deporte del balón oval en la Comunidad Autónoma Vasca, sino que también servirá como una plataforma para promover la importancia de este deporte en la región.
El presidente de la Federación Vasca de Rugby, Iñaki Rica, ha subrayado la importancia de este partido como una oportunidad para visibilizar que en Euskadi existen deportes más allá del fútbol. Rica ha mencionado que “cuando oigo hablar a responsables de otras disciplinas deportivas, todos se definen como deportes minoritarios. Todo, salvo el fútbol, es deporte minoritario.” Su enfoque destaca la necesidad de equilibrar la presencia de diferentes deportes en la comunidad.
Este evento no solo es fundamental para el rugby, sino que también busca generar un ambiente festivo y familiar, en contraste con la tensión que a veces puede generar el fútbol. A través de la celebración de eventos deportivos internacionales, se busca fomentar el espíritu transfronterizo y crear una cultura más inclusiva en torno al rugby.
Rica ha reconocido que la organización de este partido ha sido un esfuerzo colectivo desde octubre del año pasado, resaltando la buena relación que se ha establecido con el Aviron Bayonnais y el respeto mutuo que ha caracterizado este proceso. “La experiencia ha sido satisfactoria para ellos y para nosotros,” comentó, enfatizando que las instituciones vascas han jugado un papel crucial como facilitadoras del evento.
Además, el partido promete un retorno económico que beneficiará al rugby en Euskadi, que actualmente enfrenta el desafío de contar con recursos limitados. Según Rica, “el dinero que recibimos del Gobierno Vasco no es mucho,” destacando que el porcentaje destinado al deporte es ínfimo comparado con el número de licencias federativas en la comunidad.
Los clubes de rugby en Hegoalde, según el presidente, deben establecer relaciones con equipos de Iparralde, buscando compartir conocimientos y experiencias para mejorar la gestión y formación de sus jugadores. En este sentido, el proyecto Haizea, que se presentará en colaboración con el Aviron Bayonnais, tiene como objetivo potenciar la formación de jóvenes talentos en el rugby.
En cuanto al estado actual del rugby en Gipuzkoa, Rica ha señalado que “no todo el mundo puede aspirar a ser grande en el rugby de Hegoalde, porque tampoco Hegoalde es grande.” A pesar de que el rugby en Bizkaia presenta mejor salud que en Gipuzkoa, hay un enfoque en construir una comunidad sólida, desde la base, para desarrollar un ecosistema que permita a los clubes crecer.
“Si todos nuestros clubes tuviesen 300 chavales, la calidad de los entrenamientos sería extraordinaria,” añadió Rica, haciendo un llamado a la necesidad de involucrar a más jóvenes en el deporte. Sin embargo, la realidad es que muchos clubes se enfrentan a dificultades para atraer y retener jugadores, lo que les obliga a buscar soluciones creativas para mantener la viabilidad de sus equipos.
El futuro del rugby en Euskadi también dependerá de la capacidad de los clubes para adaptarse a un entorno cambiante y de la voluntad de la comunidad para apoyarlos. Rica ha enfatizado que “los clubes son soberanos” y que cada uno debe determinar su propia dirección, aunque también es crucial reconocer el trabajo de los voluntarios que sustentan el sistema.
Finalmente, el presidente de la Federación Vasca concluyó que “eventos como estos tienen que dejar un legado en las disciplinas deportivas,” subrayando que es fundamental que las instituciones no olviden el impacto que pueden generar en la comunidad. La celebración de este partido no solo es una oportunidad para disfrutar del rugby, sino también para promover su crecimiento y fortalecer los lazos entre los clubes de diversas regiones.
































































































