La vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, ha señalado que la propuesta de trasladar temporalmente el ‘Guernica’ de Pablo Picasso a Euskadi trasciende lo meramente técnico. Según Bengoetxea, se trata de una cuestión que abarca la memoria, el reconocimiento y la reparación de eventos históricos significativos.
Este martes, la consejera presentó al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, la solicitud para que la icónica obra sea exhibida en el Guggenheim de Bilbao entre el 1 de octubre de este año y el 30 de junio de 2027. Esta petición coincide con el 90 aniversario del bombardeo de Gernika y del primer Gobierno Vasco, lo que añade un contexto simbólico a la demanda.
No obstante, el Museo Reina Sofía, donde actualmente se encuentra el ‘Guernica’, ha emitido un informe en el que se desaconseja de manera rotunda el traslado de la pintura, argumentando que las vibraciones podrían afectar negativamente su estado. Esta posición ha generado un debate sobre la viabilidad del traslado.
Bengoetxea ha enfatizado que «no estamos ante una cuestión meramente técnica, sino ante una cuestión de memoria, reconocimiento y reparación». En este sentido, ha manifestado que sería preocupante que una respuesta a una solicitud formal de un gobierno se lleve a cabo sin un análisis exhaustivo y serio de las necesidades para garantizar la seguridad de la obra.
La consejera también ha recordado que el ‘Guernica’ ha sido trasladado en múltiples ocasiones a lo largo de su historia, sugiriendo que el debate no debe limitarse a consideraciones técnicas. Ha subrayado que, especialmente en 2026, muchos museos a nivel mundial están realizando traslados de obras complejas con las debidas garantías.
La situación actual pone de manifiesto la necesidad de un diálogo entre las instituciones culturales y el Gobierno Vasco para abordar la posibilidad de que el ‘Guernica’ esté presente en Euskadi de forma temporal. La obra, considerada un símbolo de la paz y el sufrimiento, tiene un significado especial para la población vasca, lo que añade un nivel de urgencia a la solicitud.
A medida que avanza el debate, se hace evidente que el futuro del ‘Guernica’ en Euskadi no solo es una cuestión de logística, sino que también refleja la importancia de la cultura y la historia en la memoria colectiva del pueblo vasco. Con cada discusión que se desarrolla, se refuerza la idea de que la cultura no es solo un elemento de entretenimiento, sino un pilar fundamental para la identidad y el reconocimiento de un pueblo.
En este contexto, la figura de Bengoetxea y su papel en el Gobierno Vasco se convierte en clave para impulsar las gestiones necesarias que permitan que el ‘Guernica’ regrese a su tierra de forma temporal. El tiempo dirá si las negociaciones con el Museo Reina Sofía logran un acuerdo que satisfaga tanto las preocupaciones de conservación como el deseo de la sociedad vasca de ver esta obra en su territorio.






























































































