El Gobierno Vasco ha presentado un ambicioso plan de modernización ferroviaria que transformará significativamente el sistema de transporte en Gipuzkoa. Durante la feria MUBIL, se anunció que el año 2026 marcará el comienzo de una «revolución ferroviaria» en la región, centrada en la construcción de la pasante soterrada de Donostia y la variante Altza-Galtzaraborda. Esta iniciativa tiene como objetivo eliminar los puntos de rebote que actualmente existen en las estaciones de Amara y Altza, permitiendo así que los trenes circulen de manera continua y sin la necesidad de realizar transbordos.
La eliminación de estos puntos de rebote facilitará un servicio más eficiente, con trenes que pasarán cada 7 minutos y medio. Este nuevo sistema de alta frecuencia permitirá a los usuarios acudir a la estación sin necesidad de consultar los horarios, mejorando así la experiencia de los viajeros y fomentando el uso del transporte público.
La consejera de Movilidad Sostenible, María Ubarretxena, destacó que para lograr esta unificación de la red ferroviaria, Euskal Trenbide Sarea (ETS) ha reorganizado el sentido de circulación entre Hendaia y Pasaia, haciendo que toda la red opere por la izquierda. Este proceso se completará en otoño y supondrá un avance considerable en la integración del sistema de trenes en la zona. Asimismo, el nuevo trazado incorporará el sistema de seguridad digital ERTMS, una tecnología de última generación que ya se está poniendo a prueba en horarios nocturnos entre Irun y Hendaia.
La modernización del sistema ferroviario no se limita solo a estas modificaciones técnicas. También se está utilizando inteligencia artificial y Big Data para llevar a cabo un mantenimiento predictivo, lo que posiciona la red de vía estrecha vasca como un referente en innovación y digitalización en el ámbito ferroviario. Este enfoque proactivo tiene como finalidad garantizar que el servicio se mantenga en óptimas condiciones y sea capaz de adaptarse a las necesidades de los usuarios.
Más allá de Donostia, la inversión de ETS incluye proyectos estratégicos que buscan conectar las diferentes redes de transporte en Gipuzkoa. Un ejemplo de ello es el intercambiador de Riberas de Loiola, que permitirá a los pasajeros cambiar entre Euskotren y Renfe en una única estación. Además, se están desarrollando nuevas terminales en localidades como Zarautz, Zumaia y Usurbil, así como la construcción de túneles en Aginaga y Altzola, que están diseñados para reducir los tiempos de viaje.
Este despliegue de infraestructuras abarca en total 24 proyectos de innovación activa, todos con el objetivo de mejorar la accesibilidad y reducir el impacto acústico en las zonas urbanas, al mismo tiempo que se garantiza una movilidad más ágil y eficiente en todo el territorio guipuzcoano. Estas mejoras no solo beneficiarán a los usuarios del transporte público, sino que también contribuirán a un entorno urbano más sostenible y saludable.
La modernización del sistema ferroviario en Gipuzkoa se enmarca en un contexto más amplio de transformación y desarrollo de infraestructuras en toda la región. Con una inversión total estimada en 12 millones de euros, este plan promete no solo mejorar la calidad del transporte público, sino también estimular el crecimiento económico y la cohesión social en la provincia, fomentando un estilo de vida más sostenible.
El compromiso del Gobierno Vasco con este proyecto refleja una visión a largo plazo que prioriza la movilidad sostenible y el bienestar de la ciudadanía. Las próximas etapas de desarrollo se llevarán a cabo bajo un enfoque centrado en la innovación tecnológica, asegurando que Gipuzkoa esté a la vanguardia en el ámbito ferroviario y del transporte público.































































































