Este fin de semana, Joseba Ezkurdia se prepara para enfrentar un nuevo desafío en el mundo de la pelota vasca. Tras haber conquistado su tercera txapela en el Campeonato de Parejas en 2025 como delantero, ahora asume el rol de zaguero junto a Jokin Altuna en el Navarra Arena de Iruñea. Se medirán a la pareja compuesta por Unai Laso y Jon Ander Albisu, en una final que promete ser emocionante.
Ezkurdia ha tomado esta decisión por las necesidades de la empresa Aspe, que le ofreció cambiar de posición. La respuesta del pelotari ha sido positiva, destacando que se siente satisfecho con su rendimiento en esta nueva demarcación. Este cambio llega en un momento clave, ya que el jugador se siente en buena forma física y con una buena racha, tras llegar a semifinales en el Cuatro y Medio.
En declaraciones recientes, Ezkurdia reflexionó sobre su trayectoria: «Cuando debuté, jamás imaginé que podría alcanzar seis txapelas en siete finales». Su éxito es notable, sobre todo porque hace un año estaba a punto de competir por la final como delantero. Su evolución y adaptación a las distintas posiciones demuestra su versatilidad y compromiso con el deporte.
Las expectativas son altas, ya que se enfrentan a un equipo que ha mostrado un rendimiento formidable en el campeonato. Laso y Albisu han perdido solo dos encuentros en todo el torneo, lo que les convierte en los favoritos para llevarse el título. La final se anticipa como un partido complicado, pero Ezkurdia y Altuna están decididos a dar lo mejor de sí mismos para lograr la victoria.
Respecto a la dinámica de equipo, Ezkurdia expresó su satisfacción al jugar junto a Altuna, destacando la buena comunicación y planificación que han mantenido durante las semanas previas al encuentro. «Es fácil llevarse bien con Jokin. Hablamos sobre cómo encarar los partidos», afirmó. Esto resalta la importancia de la colaboración y el compañerismo en la cancha.
A pesar de la presión, Ezkurdia se mantiene enfocado en su objetivo: «No pienso en hacer historia, solo quiero preparar la final de la mejor manera posible». Este enfoque en el presente es fundamental para su desempeño, ya que busca ganar la txapela sin dejarse llevar por la ansiedad del logro histórico que podría alcanzar al convertirse en el primer jugador en ganar el campeonato en diferentes posiciones.
La situación de Aspe ha añadido un trasfondo intrigante a este campeonato, pues la reciente venta de la empresa a Bainet ha generado incertidumbre en el entorno. Aunque los pelotaris no estaban informados sobre los cambios, Ezkurdia ha optado por mantenerse centrado en su preparación y rendimiento personal. “Lo único que podemos hacer es seguir trabajando”, afirmó.
El partido de este domingo no solo es un desafío deportivo, sino también un testimonio de la resiliencia de Ezkurdia, quien ha sido objeto de críticas en el pasado, pero ha sabido adaptarse y superar las expectativas. Su trayectoria en el mundo de la pelota vasca se enriquece con cada experiencia y cada partido.
Con todo esto en mente, la final del Campeonato de Parejas promete ser un evento memorable, donde Ezkurdia y Altuna buscarán alcanzar la gloria en el Navarra Arena, enfrentándose a un rival formidable. La afición está expectante y toda Gipuzkoa aguarda con ansias el desenlace de este emocionante encuentro.































































































