El balonmanista navarro Niko Mindegia ha decidido cerrar un ciclo en su carrera, marcando un retorno a sus raíces. Tras haber desarrollado su trayectoria en equipos de diversos países europeos como Hungría, Dinamarca, Francia y Polonia desde la temporada 2013/14, Mindegia ha jugado en clubes destacados como Pick Szeged y KIF Kolding. Actualmente, forma parte del Fénix Toulouse, donde se encuentra concentrado en la clasificación para competiciones europeas antes de unirse al Bidasoa Irun.
El jugador expresó su satisfacción por el fichaje: «Estoy muy contento. Después de tantos años fuera, a los 38 años, ¿cuánto más voy a jugar? No quería retirarme sin haber jugado cerca de casa.» Esta decisión le proporciona una nueva motivación y un sentido de conexión con su entorno familiar.
En cuanto a cómo se gestó su llegada al Bidasoa, Mindegia detalló que conocía a Julen Aguinagalde, el director deportivo del club, lo que facilitó el proceso. «La comunicación fue natural y clara. Cuando me llamaron, estaba dispuesto a sumarme al equipo,» afirmó. Asimismo, se mostró entusiasmado por el estilo de juego del Bidasoa, especialmente tras una conversación con el entrenador Álex Mozas, quien le explicó sus expectativas.
Mindegia también opinó sobre su rol en el equipo, señalando que no se preocupa tanto por la cantidad de minutos en el campo, sino por su capacidad de contribuir al grupo. «Es fundamental sentirme válido y aportar al equipo,» indicó, dejando claro que su compromiso es firme. Además, afirmó estar en buena forma física, algo crucial en esta etapa de su carrera.
El regreso a Irún le genera gran ilusión, especialmente después de haber jugado en Artaleku como rival. «Sé cómo es el ambiente y será especial volver después de 15 años fuera,» comentó. A pesar de la emoción, también reconoció algunos miedos, aunque los considera parte del crecimiento personal y profesional.
En cuanto a su futuro, Mindegia es consciente de que se encuentra en la recta final de su carrera. «No quería seguir solo por seguir. Necesitaba algo que me motivara,» admitió. Así, valora la importancia de saber cuándo parar, buscando una retirada digna y satisfactoria. «Lo afrontar como si pudiera ser mi último año es natural en el deporte,» reflexionó.
Personalmente, se siente agradecido por su etapa en Francia, donde ha obtenido resultados positivos a pesar de las dificultades. «Este año he jugado más de lo que esperaba y me he adaptado bien,» afirmó, destacando la competitividad de la liga francesa.
Mindegia, quien ha adquirido una valiosa experiencia en 15 años fuera de su país, se lleva consigo lecciones sobre adaptabilidad y crecimiento personal. «Cada país y equipo me ha enseñado algo diferente,» concluyó, cerrando un capítulo importante en su vida deportiva mientras se prepara para un nuevo inicio en el Bidasoa.































































































