Este jueves, los médicos de Gipuzkoa llevaron a cabo la segunda jornada de huelga en protesta por sus condiciones laborales y para exigir un estatuto propio. La movilización comenzó en la mañana, con una manifestación que recorrió el trayecto entre el Hospital Donostia y el Onkologikoa, seguido de una concentración en el Kiosko del Boulevard de Donostia por la tarde. Durante la protesta, los facultativos demandaron que la jornada laboral se limite a un máximo de 35 horas semanales y que se elimine la obligatoriedad de las guardias, las cuales deberían computar para efectos de cotización y no superar las 17 horas ininterrumpidas de trabajo.
La manifestación matutina fue similar a la del miércoles, cuando alrededor de 300 médicos se unieron para exigir mejoras en sus condiciones laborales y un estatuto específico. Portando letreros y coreando consignas como «no es vocación, es explotación», «hora trabajada, hora computada» o «paciente escucha, también es tu lucha», los facultativos se hicieron sentir en las calles.
La consejera María Ubarretxena ha indicado que la situación actual ha llevado a los médicos a convocar estas huelgas, aunque muchos de ellos prefieren evitar esta medida. La anestesista Elena del Val expresó que, si la situación no mejora, podría plantearse una huelga indefinida en febrero. Del Val hizo un llamado a la ciudadanía para participar en la protesta programada para hoy a las 17:30 horas, enfatizando que este es un problema que afecta a todos, dado que el sistema de salud está sobrecargado y todos podrían convertirse en pacientes en algún momento.
Por su parte, el anestesista Manu Azkona destacó que las negociaciones con el Ministerio de Sanidad se encuentran estancadas, sin avances concretos. «Se dice que se va a hablar, pero no hay resultados y parece que insisten en que se trata de un problema de clases», afirmó Azkona. Esta jornada de huelga es la primera de dos convocadas por el Sindicato Médico de Euskadi (SME) en un contexto de protesta que se extiende a hospitales y centros de salud en todo el Estado para exigir un Estatuto Marco que mejore sus condiciones laborales.
Osakidetza ha estimado que el seguimiento de la huelga fue del 18,7% en Gipuzkoa, del 23,7% en Bizkaia y del 8,9% en Álava durante la mañana. En el turno de tarde, el seguimiento en Gipuzkoa se situó en un 6,5%. Estas movilizaciones se producen tan solo un mes después de las huelgas de diciembre, que obligaron a suspender miles de consultas y atenciones en Osakidetza, en medio de un aumento de casos de gripe.
La situación se vuelve cada vez más crítica para los profesionales de la salud, quienes sienten que su voz no es escuchada. Las movilizaciones de los médicos no solo buscan mejorar sus condiciones laborales, sino también llamar la atención sobre un sistema sanitario que, según ellos, está al borde del colapso. La comunidad médica continúa insistiendo en la necesidad de un cambio inmediato, y la participación de la ciudadanía resulta crucial para lograr que sus demandas sean atendidas.
En el contexto actual, es evidente que el futuro del sistema sanitario en Gipuzkoa y en toda España está en juego. La presión ejercida por los médicos en huelga podría llevar a un cambio significativo en la forma en que se gestionan los recursos de salud en la región. Los próximos días serán clave para observar si las autoridades responden a estas demandas y si se logra un avance en las negociaciones que permita una mejora real en las condiciones laborales de estos profesionales.





























































































