El partido EAJ-PNV de Urola Kosta ha decidido no participar en la reciente Asamblea General de la Mancomunidad, celebrada el pasado 23 de diciembre. Este posicionamiento surge ante lo que consideran una «situación crítica» en la gestión de la entidad y por la falta de las mínimas garantías para asegurar un manejo «transparente, participativo y creíble». Durante esta reunión, se aprobó de forma inicial el presupuesto para el año 2026, que asciende a casi 11 millones de euros.
Los representantes del EAJ-PNV han expresado su preocupación por lo que califican como un «rumbo de gestión preocupante». A su juicio, los problemas acumulados en los últimos meses son evidentes, destacando la situación del personal y el proceso de negociación laboral. Afirman que se ha excluido a sus representantes de la mesa de negociación, lo que requiere «aclaraciones y medidas urgentes».
Asimismo, han señalado que ha disminuido la participación técnica en los órganos directivos, lo que complica la obtención de explicaciones claras. También han puesto de manifiesto incidencias en las obras de sellado y la falta de avances en la gestión de suelos contaminados, aspecto que permanece en un estado de «standby».
En relación con las infraestructuras y los servicios, el EAJ-PNV ha denunciado que los anuncios acerca de la apertura de un garbigune no se han cumplido, indicando que la realidad es muy diferente a las promesas efectuadas. En el ámbito turístico, han criticado que los compromisos en cuanto a personal técnico y el desarrollo de líneas de trabajo aún no se han concretado, con algunas decisiones comunicadas incluso a través de los medios, a veces en contra de criterios técnicos establecidos.
La situación del servicio de recogida de residuos también ha sido objeto de crítica por parte del partido jeltzale, que ha advertido sobre un «deterioro notable» en la calidad del servicio. Han indicado que el contrato del servicio principal ha vencido y que los nuevos pliegos de condiciones aún no se han redactado, lo que agrava la situación actual.
En este clima de «desconfianza y mala gestión», el EAJ-PNV considera alarmante que el PSE-EE mantenga su apoyo a la gestión de EH Bildu, a pesar de los problemas denunciados, como la situación del personal, el bloqueo en la negociación y la falta de claridad respecto a los suelos contaminados. Según ellos, esto representa una negación del necesario cambio de rumbo y de las responsabilidades políticas requeridas por la Mancomunidad.
Finalmente, el EAJ-PNV ha manifestado que no respaldó el presupuesto propuesto y que sus representantes optaron por hacer un plantón en la Asamblea General de la Mancomunidad de Urola Kosta. Han subrayado que es imprescindible recuperar un rumbo adecuado en la gestión y que deben existir garantías necesarias. «No se puede gobernar basándose en anuncios y en la búsqueda de culpables; hacen falta soluciones, información y compromisos verificables», han afirmado desde la formación jeltzale.





























































































