La reciente situación de las personas sin hogar en Donostia ha cobrado protagonismo debido al desalojo de Los Agustinos en Martutene y la ola de frío que ha afectado a la región. Según diversas organizaciones del tercer sector, se estima que hasta 500 personas podrían estar en esta situación. En este marco, el grupo municipal de EH Bildu ha llevado a cabo una serie de interpelaciones con respecto al servicio de Puertas Abiertas y la disponibilidad de recursos como el albergue de La Sirena.
En una comparecencia efectuada el miércoles, la concejala Izar Hernando destacó la «infrautilización» de este albergue, señalando que durante las pasadas Navidades solo estuvo en funcionamiento durante cuatro días, coincidiendo con la previsión de heladas. A pesar de que las temperaturas han sido frías en múltiples ocasiones, la edil argumenta que «esperar a las heladas es esperar demasiado» para activar los recursos disponibles.
Hernando también aplaudió que las personas desalojadas en diciembre en Martutene hayan encontrado refugio en La Sirena hasta el 31 de marzo. Sin embargo, esto ha reducido el número de plazas disponibles, que de las 100 habituales, actualmente solo quedan unas 40. Durante los días de heladas, el Ayuntamiento ha podido ofrecer un total de 40 camas. La edil consideró que el horario de apertura, de 22:00 a 8:00, es «insuficiente» para atender las necesidades.
Con respecto a la atención en la calle, que se realiza por la mañana y por la noche para proporcionar comida caliente y ropa, Hernando subrayó que «en ningún caso llega hasta la mayoría» de quienes lo requieren. Por ello, aboga por una ampliación y adaptación de estos servicios, asegurando que es fundamental aumentar el alcance de ayuda.
Asimismo, la concejala cuestionó sobre los «itinerarios personalizados» que el alcalde mencionó para los desalojados de Martutene, con el fin de facilitar su inclusión social y laboral. Al día de hoy, no se conocen detalles sobre este proceso. Hernando también hizo un llamado a actuar con mayor previsión ante el desalojo de Herrera, pidiendo una mejor colaboración con las asociaciones y criterios más claros en la atención a las personas necesitadas.
Desde el equipo de Gobierno, se argumenta que Donostia concentra una alta proporción de personas en situación de vulnerabilidad debido a la falta de colaboración de los municipios cercanos, muchos de ellos gobernados por EH Bildu. En este sentido, Hernando recordó que en el último pleno, celebrado en diciembre, solicitaron acelerar el proceso de creación de una mesa Permanente de Servicios Sociales de Gipuzkoa, que debería realizar un diagnóstico compartido y evaluar los niveles de cumplimiento en cuanto a recursos de exclusión social, conforme al Mapa de Servicios Sociales de Gipuzkoa. Sin embargo, esta propuesta fue rechazada.
Además, se planteó instar al Gobierno Vasco a que asigne una dotación presupuestaria a la Estrategia Vasca de personas sin hogar, para facilitar su cumplimiento y desarrollo. Esta propuesta tampoco contó con el apoyo de PNV, PSE ni PP.
La situación actual refleja la necesidad urgente de abordar de manera efectiva la problemática de la exclusión social en Donostia. La falta de recursos adecuados y la coordinación entre las instituciones son aspectos críticos que deben ser revisados para garantizar el bienestar de quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad. La respuesta a estas necesidades no solo es una cuestión de políticas municipales, sino también de responsabilidad compartida que requiere una colaboración activa entre distintos niveles de gobierno y la comunidad.





























































































