Donostia – El sindicato de vivienda Saretxe ha alertado sobre la situación crítica de tres familias en Donostia, quienes han recibido órdenes de desahucio que las ponen en riesgo de perder sus hogares en los próximos meses. En una rueda de prensa celebrada el pasado sábado, miembros de Saretxe informaron que el primer desahucio está previsto para el 23 de enero y que las viviendas afectadas se encuentran en los barrios de Amara y Gros, siendo propiedad del fondo buitre Azora.
Estas familias, junto con otras diez personas que habitan en edificios de Azora, se unieron a Saretxe hace aproximadamente dos años, según explicaron los representantes del sindicato. Desde ese momento, han estado activamente involucrados en la lucha contra el fondo buitre, denunciando abusos, llevando a cabo una huelga de alquileres y promoviendo la solidaridad entre los vecinos.
El sindicato ha subrayado que todas las órdenes de desahucio han seguido un patrón similar. Según su relato, las familias enfrentaron “retrasos puntuales” en el pago de alquiler, lo que la propiedad ha aprovechado para presentar demandas judiciales. Sin embargo, Saretxe aclara que, para cuando se iniciaron los procesos judiciales, las familias ya habían saldado todas las deudas.
Desde la perspectiva de Saretxe, estas acciones parecen tener un objetivo claro: “castigar la lucha de las vecinas y debilitar la comunidad que estamos construyendo”. Este contexto resalta la tensa relación entre los inquilinos y los propietarios de fondos de inversión que operan en el sector inmobiliario de la ciudad.
A pesar de la grave situación, el colectivo ha compartido una buena noticia: la suspensión del desahucio de “Isaac y su familia”, un desarrollo que conocieron hace tres semanas y que evidencia que la lucha colectiva puede tener resultados positivos. Este hecho pone de manifiesto la importancia de la organización y el apoyo mutuo en momentos críticos.
El sindicato continúa trabajando para concienciar sobre la problemática de los desahucios y la necesidad de políticas que garanticen el derecho a la vivienda. En un momento en que el mercado inmobiliario enfrenta críticas por el incremento de los precios y la especulación, la situación de estas familias en Donostia se convierte en un ejemplo emblemático de la lucha por el acceso a un hogar digno.
La realidad de los desahucios en Gipuzkoa refleja una tendencia preocupante que requiere atención tanto por parte de las instituciones como de la sociedad civil. La respuesta del Gobierno Vasco y de otros actores locales será crucial para abordar este desafío y garantizar los derechos de los ciudadanos en el ámbito de la vivienda.






























































































