La selección española de balonmano inicia su participación en el Campeonato de Europa este jueves, enfrentándose a Serbia, un rival que cuenta en sus filas con el bidasotarra Marko Jevtic. Este encuentro, programado para las 18:00 horas en Herning, Dinamarca, marca el comienzo de una fase de grupos considerada altamente competitiva, conocida como el «grupo de la muerte». En el mismo día, a las 20:30 horas, Alemania se verá las caras con Austria en el mismo escenario.
El equipo dirigido por Jordi Ribera llega a este torneo con la intención de superar la fase de grupos, donde la igualdad es la norma. La selección ha incorporado a cuatro nuevos jugadores, incluidos Víctor Romero e Ian Barrufet, quienes tuvieron su debut en el Mundial del año anterior. Estas decisiones estratégicas son clave en un grupo que no permite ningún tipo de error.
Una de las novedades más relevantes es la portería, donde Gonzalo Pérez de Vargas, recién recuperado de una lesión, no estará presente. En su lugar, jugará Sergey Hernández, un campeón de la Champions que se unirá al debutante Nacho Biosca. Además, el entrenador ha decidido contar con Antonio Serradilla en la defensa, lo que indica una clara apuesta por la juventud y la versatilidad en el equipo.
La selección alemana, por su parte, ha optado por convocar a más especialistas defensivos, un enfoque que contrasta con la tendencia actual del balonmano. Con jugadores como Tom Kiesler y Matthes Langhoff, Alemania fortalece su línea defensiva considerablemente. España, sin embargo, confía en la capacidad de sus jugadores, incluidos Víctor Romero, Javi Rodríguez y Abel Serdio, para construir una defensa sólida.
En la primera línea, se han producido cambios significativos, destacando la inclusión de Marcos Fis y Natán Suárez, este último debutando en un gran torneo a la edad de 27 años. Ribera ha decidido llevar a 18 jugadores a Dinamarca, lo que significa que tendrá que descartar a dos antes de cada partido. Sin embargo, la selección ya ha presentado una lista ampliada de 35 jugadores para cubrir cualquier eventualidad relacionada con lesiones.
El calendario es exigente para el equipo, que llega tras caer en la final del Torneo Internacional de España frente a Portugal. Si logran avanzar en su grupo, se enfrentarán a potencias como Francia, Noruega y la anfitriona, Dinamarca, en la ronda principal, donde solo las dos mejores selecciones accederán a las semifinales.
Con el foco puesto en el enfrentamiento contra Serbia, el equipo español no quiere mirar más allá de esta primera cita. No obstante, el recuerdo de la última eliminatoria contra este rival, donde perdió 25-22, está presente y añade un nivel extra de presión. Los serbios cuentan con un sólido equipo, incluyendo a jugadores como Mijajlo Marsenic y Vladimir Cupara, que poseen experiencia en competiciones de alto nivel.
Este partido se podrá seguir a través de Teledeporte y también está disponible en EHF TV, con un coste de 11,99 euros para todo el campeonato. Los árbitros del encuentro serán los islandeses Jonas Eliasson y Anton Palsson. Si bien el partido marcará el inicio de la competición, también será un claro indicador de las capacidades de la selección española para afrontar los desafíos que se presenten en el torneo.






























































































