El pasado domingo, Donostia fue el escenario de una de sus celebraciones deportivas más significativas con la realización de la 36ª edición de la Lilatón. Este evento, que reunió a 6.500 mujeres que completaron un recorrido de 5 kilómetros, mostró un incremento de 300 participantes en comparación con el año anterior. La carrera, organizada por el Club Atlético San Sebastián, se ha consolidado como un referente tanto en el calendario atlético como en el ámbito social de la región.
El ambiente festivo caracterizó el evento, acompañando a las corredoras en cada zancada. Los organizadores implementaron diversos puntos de animación con música en vivo, donde la presencia de batucadas y trikitilaris fue clave para mantener el ánimo de las participantes y del numeroso público presente. Este despliegue cultural y sonoro subrayó el carácter celebrativo de la jornada, que no solo se centró en la competición, sino que también fomentó el empoderamiento femenino en un entorno inclusivo y alegre.
Este año, la Lilatón destacó por su fuerte componente social. Cada uno de los 6.500 dorsales incluía un «euro solidario», que será destinado íntegramente a ACABE Gipuzkoa, una entidad dedicada a brindar apoyo a personas con trastornos de la conducta alimentaria y a sus familias. De esta forma, el evento no solo promovió la igualdad de género, sino que también generó recursos económicos significativos para fortalecer la labor asistencial de esta asociación en el territorio.
La participación en la Lilatón refleja una tendencia creciente en la implicación de las mujeres en el ámbito deportivo, así como un compromiso por parte de la comunidad para abordar temas de igualdad y bienestar social. En un contexto donde el deporte femenino ha ganado visibilidad y reconocimiento, eventos como este son fundamentales para seguir avanzando hacia una sociedad más equitativa.
A medida que se consolida la Lilatón como una cita ineludible en el calendario de Donostia y Gipuzkoa, se espera que continúe atrayendo a más participantes en las próximas ediciones. La combinación de deporte, festividad y compromiso social la convierte en un modelo a seguir para otras iniciativas en la región.






























































































