La consejera María Ubarretxena, portavoz del Gobierno Vasco, ha instado al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a que «ponga orden en su casa». Según Ubarretxena, resulta inaceptable que algunos secretarios de Estado parezcan tener más poder que los propios ministros, lo que está obstaculizando el cumplimiento de los acuerdos sobre las competencias estatutarias que deben ser transferidas a Euskadi.
En una entrevista realizada en Euskadi Irratia, Ubarretxena expresó su «sorpresa y disgusto» por el retraso en el traspaso de cinco competencias estatutarias, el cual debería haberse llevado a cabo antes de 2026, tal como se había acordado. Estas transferencias incluyen cuestiones relativas al salvamento marítimo, el centro de verificación de maquinaria en Barakaldo, el seguro escolar, las prestaciones no contributivas de la Seguridad Social y las prestaciones de desempleo.
La consejera lamentó que, tras un periodo de «dinámica de negociación y de acuerdos» entre ambos gobiernos, el Ejecutivo español haya planteado «pegas y dificultades» en el último instante. Ubarretxena atribuyó esta actitud a los «miedos de última hora» que pueden haber emergido en ciertos sectores del Gobierno central, especialmente porque la implementación de estas transferencias posicionaría a Euskadi como la primera comunidad autónoma en gestionar las competencias sobre prestaciones por desempleo, así como otros aspectos relacionados con la Seguridad Social.
A pesar de estos obstáculos, Ubarretxena enfatizó que los acuerdos deben ser respetados y que es fundamental garantizar que los traspasos cumplan con el «espíritu» de lo pactado. En este contexto, mostró su esperanza de que la reunión de la Comisión Mixta de Transferencias, programada para el 16 de enero tras haber sido aplazada desde diciembre, permita finalmente que se realicen dichas transferencias.
El contexto actual sobre las transferencias de competencias es crucial para Euskadi, ya que impacta directamente en la gestión de servicios esenciales para los ciudadanos. La importancia de estos acuerdos radica no solo en la transferencia de competencias, sino en la reafirmación del autogobierno vasco y la capacidad de la comunidad para gestionar sus propios recursos y servicios. La consejera destacó que «los acuerdos están para cumplirse», lo que subraya la necesidad de un compromiso firme por parte del Gobierno central.
El cumplimiento de los acuerdos establecidos no solo es un asunto administrativo, sino que refleja la dinámica política entre Euskadi y el Estado español, donde las tensiones a menudo emergen entre el deseo de mayor autonomía y las reticencias del Ejecutivo central. En este sentido, la consejera espera que la próxima reunión sirva para disipar las dudas que han surgido y para avanzar hacia una relación más armoniosa entre ambas administraciones.
De esta forma, la Copa del Rey de transferencias no solo representa un acto administrativo, sino un reflejo de la voluntad política de ambas partes. La consejera ha invitado al Gobierno español a actuar con determinación, para no dilatar más un proceso que es vital para el bienestar de la población vasca. Las competencias que se están negociando son esenciales para mejorar la gestión y la atención a los ciudadanos, y su traspaso contribuirá a una Euskadi más autónoma y autosuficiente.
Al final, la expectativa es que el cumplimiento de los acuerdos llegue a ser una realidad tangible y que se pueda avanzar en una relación más constructiva y colaborativa entre el Gobierno Vasco y el Gobierno central. La reunión del 16 de enero se presenta como un momento decisivo en esta trayectoria, donde se espera que se materialicen los traspasos necesarios para el desarrollo de Euskadi.





























































































